RITO FRANCÉS MODERNO

 

Somos la primera Logia Regular que trabaja el Rito Moderno Francés  en Andalucía, trabajando con los rituales casi idénticos a los aprobados por el Gran Oriente de Francia en 1785.



A partir de su constitución en 1773, el Gran Oriente de Francia, que sucedió a la antigua Gran Logia, había decidido redactar nuevos reglamentos y rituales. Se consagró enseguida a la primera tarea y hasta 1779 no se pudo poner con la segunda. La historia se puede reconstruir gracias a los antiguos archivos del Gran Oriente depositados en el Fondo Masónico de la Biblioteca Nacional francesa.

El día 1 de junio de 1779 fue creada una comisión de 9 miembros para la redacción de los tres grados simbólicos. Quedan pocos datos de los trabajos de esta comisión. En 1783 es cuando vemos realmente iniciar el trabajo, después de que el Gran Oriente se lo confiase a la Cámara de Grados.

Tenía como misión ocuparse de la redacción de los altos grados. A los ojos del Gran Oriente, los altos grados eran el El Gran Oriente era administrado por tres cámaras: la Cámara de Administración, la Cámara de París (dedicada a la correspondencia con las logias parisinas) y la Cámara de Provincias (dedicada a la correspondencia con las logias en provincias). El 18 de enero de 1782 fue creada una cuarta cámara, la Cámara de Grados. complemento necesario de los tres grados simbólicos, formando con ellos un conjunto integrado y coherente. Había confiado este trabajo a los masones más eruditos y expertos, entre los cuales destacaba el gran Roëttiers de Montaleau, que ocupaba el puesto de Orador en la Cámara de Grados.


El 23 de abril de 1782, las tres cámaras reunidas comunicaron a la Cámara de Grados una primera redacción de los rituales de los grados simbólicos, rogándola los examinase y diera su opinión. La Cámara de Grados no se puso inmediatamente con ello, pues estaba muy ocupada con los trabajos preliminares de redacción de los altos grados que se le habían encargado. Sin embargo, a partir de febrero/marzo de 1783, se puso a trabajar sobre los grados simbólicos, consagrándose casi exclusivamente a este trabajo durante todo el año 1783.21v3 III/2006 Las actas de las reuniones muestran que los Hermanos que tomaron parte más activa fueron, junto a Roëttiers de Montaleau, los HH. Millon, Salivet y Grifin.

A comienzos de 1784 el trabajo estaba concluido. El 10 de febrero fue comunicado el resultado a las tres cámaras reunidas. El 24 de junio de 1784 la Asamblea General del Gran Oriente nombró una comisión de 9 miembros, tomados de 9 logias parisinas, para examinar los rituales y hacer sus observaciones. Luego, durante varias asambleas habidas en julio/agosto de 1785, el Gran Oriente procedió a un último examen de los rituales, que fueron definitivamente aprobados el 26 de agosto.

El 7 de abril de 1786, el Gran Oriente decidió que los rituales no serían impresos, sino enviados a las logias en forma manuscrita. Sobreviven muchos de estos manuscritos anteriores a la Revolución.

Tras la Revolución, en 1801 (y de nuevo algunos años más tarde bajo el Imperio), los rituales fueron impresos con el título “Regulador del Masón”. Es con este título con el que se los conoce más frecuentemente. La comparación con los manuscritos muestra que esta versión impresa es perfectamente fiel a la versión original aprobada en 1785 (aparte de un divertido gazapo en la descripción del signo de aprendiz ya que, en las versiones impresas, la laringe se ha convertido en el ¿largus?). La única diferencia notable - e inevitable - , está en el ritual del banquete, en el primer brindis, que es por el Rey en los manuscritos anteriores a la Revolución, siendo por la República Francesa en la versión impresa en 1801, y por Su Majestad Imperial en la reimpresión hecha durante el Imperio. A pesar de esta fidelidad, la referencia habitual al “Regulador del Masón” no debe hacer olvidar el origen más antiguo de estos rituales.

 


La denominación de Rito Francés, bajo la que es conocido este sistema ritual, no fue dada ni por los redactores de los rituales, ni por el En cuanto a la denominación de ‘Rito Moderno’, por la que también es conocido el sistema, es consecuencia de la introducción en Francia, a comienzos del siglo XIX, del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. 

Este sistema se proclamaba de la Masonería de los ‘Antiguos’ -asunto sobre el que sugerimos documentarse en los estudios históricos relativos a las disputas entre las dos Grandes Logias llamadas de los ‘Antiguos’ y de los ‘Modernos’ que dividieron a la Masonería inglesa en la segunda mitad del siglo XVIII- y, de forma correlativa, denominó al Rito Francés como ‘Moderno’. Esta denominación no está desprovista de fundamentos históricos y, por otro lado, está sujeta a ciertas críticas. No es posible aquí desarrollar unas u otras. Fue adoptada espontáneamente por la vox populi masónica para distinguirlo de los sistemas que se intitularon ‘escoceses’. En último extremo, esta distinción Rito Escocés-Rito Francés concernía menos, en el espíritu de los masones de finales del XVIII y comienzos del XIX, a los grados simbólicos tomados separadamente que a los sistemas masónicos incluyendo grados simbólicos y altos grados.

 

 

Con el fin de que se perpetúe, sin degradación, nuestra tradición, y que podamos ‘transmitirla en su plenitud a las generaciones venideras’, la Logia de instrucción Philibert de l'Orme ha efectuado sus investigaciones en las antiguas divulgaciones, en las actas de los secretarios de Logia y en los grabados que permiten aclarar lo que, hace más de dos siglos, se daba por supuesto, pero es sobre todo el estudio de los usos aun observables en el Rito Francés Moderno y en el Régimen Escocés Rectificado (que está trasplantado de él) lo que ha permitido una recensión precisa de la gestualización y las prácticas del siglo XVIII.

 

GRAN LOGIA DE ESPAÑA
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G.L.P.  ANDALUCÍA
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